viernes, 1 de junio de 2012

¿Cómo lograr la mejora escolar?

Los procesos de cambio y mejora en la escuela implican revisar las prácticas cotidianas  de todos los actores involucrados (directivos, profesores, alumnos) y analizar el grado de efectividad de las mismas.
Hopkins, afirma que una estrategia de cambio y mejora tiene mejores posibilidades de impactar en los aprendizajes de los estudiantes, si sumado al aprendizaje del profesor, incorpora otras instancias y actores de la escuela. El conjunto de estas instancias y actores es lo que se denominará las capacidades de la escuela, y estarán dadas por las condiciones que se dan al interior de la escuela. Las condiciones son las características internas de la escuela y serán las que potencian las capacidades existentes para el mejoramiento continuo.
Según Hopkins, las condiciones fundamentales son las siguientes:
  • Compromiso con el desarrollo personal docente y el establecimiento de una comunidad de aprendizaje profesional.
  • Establecer políticas para involucrar al personal docente y la comunidad en las políticas y decisiones de la escuela.
  • Liderazgo transformacional orientado a la instrucción y distribuido entre el personal.
  • Coordinación efectiva.
  • Investigación y reflexión sobre información generada en la propia escuela en relación a los aprendizajes y los logros escolares y,
  • Un compromiso con la planificación conjunta para adaptar cambios externos a fines internos.
Lo que sabemos, por la extensa investigación que se ha desarrollado en el ámbito de la mejora escolar, es que los cambios en la escuela no son producto de la casualidad, ni de liderazgos carismáticos, ni tampoco del surgimiento de una normativa externa que responde a una lógica burocrática. Los cambios se producen porque hay una intencionalidad previamente establecida, acordada, difundida.

Es por esto que entiendo que la clave para que una escuela mejore sus condiciones y fortalezca su capacidad para el cambio, es que en primer lugar se dé en la institución, la condición fundamental de la presencia de un Liderazgo transformacional orientado a la instrucción y distribuido entre el personal, es decir que si no existe la presencia de un liderazgo escolar que genere la visión y el convencimiento necesario para implicar a los profesores en su pensamiento y práctica, no será posible la mejora. Si bien reconozco que los cambios fundamentales se producen en el aula, ésta es parte de un todo mayor que es la organización escolar, ámbito donde se generan las condiciones necesarias para que lo que se piensa y planifique ocurra en el aula.
Por lo tanto la presencia de un liderazgo transformacional permitirá que aparezcan las otras condiciones establecidas por Hopkins, tan necesarias también, ya que entiendo que todas estas condiciones que se dan al interior de la escuela se potenciarán unas a otras logrando que aparezcan las capacidades existentes para el mejoramiento continuo.
La presencia de un liderazgo transformacional, profesional, permitirá que la escuela pueda llevar a cabo procesos de cambio bien logrados, de tal forma que mejore el desempeño de todos sus estudiantes a través de la optimización de los procesos de enseñanza- aprendizaje, el personal docente pueda desarrollarse y formar una comunidad de aprendizaje profesional  y  que se mejoren las estructuras organizacionales de la misma.
Es importante aclarar que cuando se habla de liderazgo distribuido entre el personal, es que se entiende que si bien el liderazgo en las escuelas es ejercido en primer lugar por los directores y luego por los profesores,  puede ser distribuido también a otros actores. Es interesante abrirse a que el liderazgo no es exclusividad del director, puede ser una oportunidad de mejora importante aceptar liderazgo en distintos niveles y actores en la escuela. Por ejemplo, el ejercicio del liderazgo pedagógico ejercido por los profesores como tal o bien desarrollando roles de coordinación o jefaturas intermedias. Es clave que comiencen a aparecer estructuras horizontales que vayan reemplazando a las jerárquicas, así, las concepciones de liderazgo distribuido, sumado a las nuevas tendencias de “liderazgo centrado en los aprendizajes”, permite que se den condiciones para la participación en distintos niveles y roles.

 ¿Cuál es la realidad de mi escuela?

Me es muy difícil poder analizar la institución en la que trabajo y comenzaré analizando sus debilidades.

Al no poseer una dirección con liderazgo profesional, transformacional, es muy difícil poder encontrar estas once claves de las escuelas efectivas en forma pura. Lo que al cuerpo docente le queda claro, es decir, los objetivos compartidos, son que hay un curriculum, que debe ser cumplido en el tiempo de un año escolar.  No hay unidad de criterios entre los docentes de los propósitos y las estrategias de las prácticas. Tampoco hay expectativas elevadas en cuando al desafío intelectual, sólo se intenta cumplir con lo planificado. En algunos casos y, por decisiones particulares, algunos docentes se nuclean para trabajar colaborativamente en algunos proyectos aislados. No hay una organización para el aprendizaje de los docentes, falta formación y actualización del personal basada en la escuela, sólo se continúa formando el que lo hace por su propia iniciativa.
En cuanto al ambiente de aprendizaje, en general, en la escuela, se vive una atmósfera ordenada, y en algunas aulas se percibe un ambiente de trabajo atractivo. Pero cabe aclarar que esto depende de cada uno de los docentes, no puedo hablar de algo generalizado. El trabajo en mi centro escolar está muy balcanizado por lo que es difícil poder encontrar estas claves en “toda la institución”.

Ahora bien, hay algunas cuestiones que se dan en forma más general, por lo que podría comenzar a hablar de algunas fortalezas.

La enseñanza y el aprendizaje son el centro de la actividad escolar, se aprovechan los tiempos y se lo optimiza y en la mayoría de los casos hay una preocupación por poner énfasis en lo académico. La enseñanza tiene, en general, claridad en sus propósitos, con una organización bastante eficiente y prácticas adaptables.
Con respecto a las expectativas, siempre se intenta ir más allá para lograr mejores resultados.

La disciplina es clara y justa, y se conversa mucho con los alumnos acerca de lo que es esperable de ellos. Los alumnos se sienten contenidos y queridos, se los deja hablar y expresarse. Se tienen en cuenta sus derechos y responsabilidades y se les hace conocerlas y cumplirlas, haciéndoles notar y reflexionar cuando no las cumplen (creo que esta es la mayor fortaleza de mi institución)

Se hace un seguimiento personalizado del desempeño de los alumnos pero no se realiza la evaluación del funcionamiento de la escuela (hace más de tres años que no se realiza una reunión con el personal).
Hay bastante participación de los padres en la escuela, se los escucha y se tienen en cuenta sus aportes, ideas, reclamos.

En fin, esta es mi escuela, la quiero y me duele mucho saber todo lo que hay por hacer y no ver el horizonte claro en que exista la preocupación por hacerlo. Siempre intento un poco más, pero llega un punto, en que uno choca con los directivos y ya no hay mucho más por hacer desde mi lugar, sólo puedo hacerlo con mis 78 alumnos, para mí es suficiente.

¿Queda claro que es un modelo de administración escolar?

Con respecto a la organización general de las instituciones educativas de mi país, es muy difícil poder analizarlo. He trabajado en la misma  institución  por más de 20 años, y no conozco por dentro otras (sólo en las que me formé). Pero creo, que en general y a pesar que desde que se reglamentó la última ley nacional de educación en 2006 con algunas líneas claras del camino a seguir, recién estamos empezando a andar el camino, y sigo totalmente convencida que la mejora y el cambio dependerán de cada unas de las direcciones de los centros. Es decir que no hay definiciones claras de fortalezas y debilidades en líneas generales en todo el país.

Dirijo un centro educativo... ¿ y ahora qué hago?

Si dirigiera un centro educativo y tuviera la oportunidad de implementar un proyecto relacionado con las TIC para la mejora, focalizaría mis acciones en el ámbito de la Gestión Pedagógica, ya que sabiendo que es la capacidad de organizar y poner en marcha el proyecto pedagógico de la institución desde el punto de vista de lo que se requiere enseñar y de lo que es necesario que los estudiantes aprendan, lo creo fundamental para la mejora de un centro. Este proyecto comprendería, el desarrollo del currículo, del plan de estudios y especialmente el trabajo de aula y  la generación de condiciones para que este trabajo se realice en un ambiente enriquecido: trabajo en equipo y acuerdos mínimos. Por lo tanto mi foco estaría puesto en la innovación pedagógica y la coordinación docente, para lograr aprendizajes significativos, las competencias básicas, particularmente la de “aprender a aprender”, el seguimiento y evaluación de los procesos de enseñanza; el seguimiento y apoyo al aprendizaje de los alumnos y la interacción profesor-alumno y clima en el aula.
Es importante formar a los docentes para que el uso que den a las TIC no sean los más pobres como solamente utilizar la Red como una gigantesca biblioteca, o que sólo produzcan unos textos con imágenes, o lo utilicen para mirar videos o escuchar música, sino que el uso pedagógico vaya más allá. Que comiencen a tener nuevas prácticas que les propongan a sus alumnos operaciones de conocimiento más interesantes y desafiantes, vincularse con otro tipo de comunidades con diversos intereses, ser “prosumidores” y no sólo consumidores, es decir que puedan generar formas de producción cultural menos estandarizadas, más autónomas y creativas.
También, con las TIC, es posible la preparación y planificación de clases, concentrar, guardar y organizar información, planificar en forma conjunta con colegas (Intranet), logrando realizar así un trabajo coordinado entre todos los docentes.

Yo creo que es posible lograr este cambio. Sólo es necesario una dirección con fuertes creencias y convicciones, que esté convencida de que sólo es posible lograr la mejora con un trabajo colaborativo de todos y que pueda captar el interés y el compromiso de todos  los docentes.

domingo, 22 de abril de 2012

¿Cómo enseñar a aprender a aprender?

La actividad que se plantea es parte de la unidad “La estructura de la Tierra y sus cambios”. Para interesarlos, lo abordaremos a través del fenómeno de las erupciones volcánicas, ya que los alumnos se ven atraídos por este tipo de fenómenos.

El objetivo es introducir  a los alumnos en el estudio de la geosfera para que puedan ir descubriendo sus principales características. Y que, a partir de los procesos internos que se dan en ella, adviertan que los paisajes son permanentemente transformados.

Comenzaremos con la observación de algunas imágenes y videos.

Luego se les plantearán algunas preguntas que les permitirán comenzar a pensar en sus conocimientos previos acerca del tema y captar su atención para motivarlos a investigar sobre el tema.

¿Qué fenómeno se observa en las fotos y en el video?

¿Cómo se origina? ¿De dónde proviene el material que surge del interior?

¿Creen que los procesos que originan estos eventos son lentos o rápidos?

Con las respuestas que vayan dando los alumnos se llegará a la conclusión que las erupciones volcánicas se deben a la estructura interna de la Tierra. Comenzarán a investigar buscando información, se los guiará en la búsqueda en Internet, para que puedan seleccionarla y hacer una lectura crítica de la misma. Antes de comenzar deberán preguntarse: ¿Qué información debo buscar? ¿Qué me debe responder?

Durante la búsqueda: ¿Cuál es la información más clara y precisa? ¿Cuál es la que mejor responde a mis propósitos?


Con lo investigado, en grupos de trabajo, realizarán maquetas que muestren las causas de las erupciones volcánicas. En ellas se podrán comprobar los conocimientos adquiridos (corteza, manto, núcleo, litosfera, astenósfera, placas tectónicas, sus movimientos, y la relación con las erupciones volcánicas, entre otros).

Luego se realizará una evaluación conjunta de las maquetas de los diferentes grupos, analizando qué elementos están presentes y cuáles faltaron, cuál es la maqueta que mejor muestra la relación de la estructura interna de la Tierra y el fenómeno de las erupciones volcánicas.

Al finalizar este trabajo se les plantearán algunas preguntas como:

¿Cuál fue el objetivo de esta actividad? ¿Qué aprendí? ¿Cómo adquirí el conocimiento? ¿Fui capaz de trabajar en forma autónoma? ¿Permití el acompañamiento de la docente y de mis compañeros? ¿Cumplí con los objetivos propuestos? ¿Pude socializar mi aprendizaje con mis compañeros? ¿Fui capaz de evaluar mis producciones y someterlas a críticas? ¿Qué debo modificar y corregir para mis futuros trabajos?

Es interesante observar que cuando los niños se encuentran motivados para aprender, van surgiendo de ellos mismos la necesidad de seguir haciéndolo.

Por ejemplo:

Esta actividad podría continuarse estudiando las consecuencias que tienen las erupciones volcánicas en los paisajes.

 Para seguir aprendiendo…

Busca información en medios periodísticos acerca de la erupción del volcán Puyehue en Chile. ¿Cómo afectó a la población? ¿Y al paisaje?

¿Qué consecuencias tuvo en nuestro país, en la zona patagónica?

A partir de la información obtenida los alumnos podrán seguir aprendiendo acerca de cómo afectó este proceso interno de la Tierra, al paisaje, a la economía, al turismo, las actividades agrícolas y ganadera…

Este sería un buen comienzo para seguir enseñando a aprender a aprender….

Te animas a pensar más actividades para lograrlo?

domingo, 8 de abril de 2012

La enseñanza de las competencias básicas

Nuevos desafíos a la hora de enseñar y aprender


La enseñanza de las competencias básicas presenta grandes desafíos a los docentes y grandes beneficios a los alumnos. Frente a enseñanzas más tradicionales, la incorporación de la enseñanza de las competencias básicas al currículo supone transformar el concepto tradicional de enseñanza basado en la sola adquisición de conocimientos.
Es posible fundamentar la importancia de las competencias básicas en el convencimiento de que la formación de los alumnos debe centrarse en el desarrollo de destrezas y habilidades más que en la transmisión de verdades cerradas y absolutas. Esto supone a su vez, la necesidad de prestar especial atención a aquellos aprendizajes que se consideren imprescindibles, siempre desde un enfoque integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos.
De este modo, el currículo de las áreas o materias de las diferentes etapas educativas obligatorias se ha diseñado de manera que cada una contribuya, en mayor o menor medida, al desarrollo y adquisición de ocho competencias básicas:

• Competencia en comunicación lingüística.
• Competencia matemática.
• Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
• Tratamiento de la información y competencia digital.
• Competencia social y ciudadana.
• Competencia cultural y artística.
• Competencia para aprender a aprender.
• Autonomía e iniciativa personal.

¿Por qué se han introducido estas competencias en el currículo? ¿Qué ventajas y beneficios traen a nuestros alumnos?

A través del trabajo transversal con las competencias básicas nuestros alumnos podrán:
ü         saber aplicar los conocimientos en un contexto real,
ü         comprender lo aprendido
ü         tener la capacidad de integrar los distintos aprendizajes, ponerlos en relación y utilizarlos de manera práctica en las posibles situaciones o contextos a los que se tengan que enfrentar diariamente.
ü         Desarrollarse en forma integral
ü         Perseguir objetivos que les importen, equivocándose y reflexionando sobre cómo resolver los problemas, siempre con la ayuda del profesor como guía indispensable de todo el proceso.
ü         producir aprendizajes significativos.
ü         Movilizar unos conocimientos, procedimientos y actitudes y aplicarlos en la situación adecuada, resolviéndola con eficacia.
ü         Involucrarse en la tarea,  ya  que cuando solo estás escuchando es más fácil distraerse, mientras que cuando estás activo y haciendo, te facilita la comprensión.
ü         Disfrutar del aprendizaje, y así en el futuro desarrollar la pasión e interés por continuar aprendiendo.

Estas nuevas necesidades de aprendizaje que estamos enfrentando en la educación básica presentan dificultades a los docentes y también a los alumnos.
Por tratarse de aspectos cognitivos y cognitivo-lingüísticos (pensar, comprender, decidir, dialogar, decidir, comunicarse oralmente y por escrito, buscar y valorar la información, utilizar las nuevas tecnologías, etc.) como emocionales o de equilibrio personal (asumir responsabilidades, superarse, formular y gestionar planes de vida y proyectos personales, etc.), de relación interpersonal (cooperar, trabajar en equipo, gestionar conflictos, empatizar, etc.) y de actuación e inserción social (compartir, comportarse cívicamente, interactuar y comunicarse con miembros de otras culturas, etc.), hacen referencia casi siempre a aprendizajes de alto nivel, o al menos de un nivel no elemental, que implican procesos psicológicos complejos que no son fáciles de aprender ni tampoco de enseñar.

Para continuar con esta reflexión, no puedo separar los beneficios y ventajas, de las dificultades. Creo que van de la mano. Todos los beneficios que nos presenta este modo de trabajar por competencias, trae consigo la dificultad de ponerlo en práctica. No porque sea difícil hacerlo , sino porque nuestra estructura de prácticas estuvieron quizás siempre más cercana al modelo de enseñanza tradicional, y lo que nos cuesta es cambiarlas. Siempre lo nuevo provoca miedo y un pensamiento inconciente de decir “¿Para qué me metí en esto?” Cuando nuestras estrategias comiencen a encaminarse hacia el desarrollo de la competencias básicas, y sea algo cotidiano, comenzaremos a ver  en las dificultades del principio, los beneficios de este tipo de enseñanaza.

Algunas dificultades que se nos presentan a los docentes son:

Relacionadas con los contenidos:
ü         Encontrar el planteamiento curricular que permita orientar un proceso de enseñanza-aprendizaje en el que se integre la formación por competencias, es fundamental para lograr su adquisición y desarrollo en los alumnos.
ü         La formación de los alumnos debe centrarse en el desarrollo de destrezas y habilidades más que en la transmisión de verdades cerradas y absolutas. Esto supone de parte del maestro, la necesidad de prestar especial atención a aquellos aprendizajes que se consideren imprescindibles, siempre desde un enfoque integrador y orientado a la aplicación de los saberes adquiridos.
ü         Educar supone ayudar al desarrollo completo y a la formación integral de la persona. Esto supone trabajar y cuidar no solo los aspectos intelectuales sino también, con igual nivel de compromiso e importancia, otros aspectos hasta ahora ignorados en los currículos, como son la educación emocional, el desarrollo social, moral y emocional del alumno.  Sin embargo, cuando desde la escuela continuamos haciendo hincapié en el aprendizaje de contenidos ligados al campo de las matemáticas, sociales, física, etc., y dejamos de lado aspectos como, valores, creatividad, moral o pensamiento crítico de los alumnos, estamos trabajando desde un modelo tradicional de enseñanza, que ha mostrado estar obsoleto para resolver las necesidades de la sociedad actual y formar ciudadanos capaces de desenvolverse en ella.
ü         Se trata de un proceso que ha de ser secuenciado, ya que las competencias se adquieren y mejoran a lo largo de las distintas etapas educativas

¿Qué hacemos con esto?

v   Conectar los contenidos y los aprendizajes con las vivencias y aprendizajes previos que los alumnos y alumnas posean y generalizarlos a situaciones de su vida cotidiana.
v   Relacionar los contenidos ya aprendidos en diferentes situaciones, áreas y/o materias.
v   Poner el acento en aprendizajes imprescindibles, desde un planteamiento integral, orientado a la aplicación de los saberes adquiridos y con potencialidad para generalizar.
v   Sustituir los aprendizajes sólo memorísticos por aprendizajes con sentido.
v   Enriquecer el currículo que se le ofrece a los alumnos. No se trata de un cambio de formato de los desarrollos curriculares, sino un cambio de concepción de cómo se aprende. La clave estará en el modo en que se establezca la relación entre las competencias básicas y los elementos del currículo. Habrá que adecuar las unidades o planificaciones didácticas a este nuevo modo.

Relacionadas con las metodologías.
ü         Como las competencias son transversales, corremos el riesgo de no poder encontrar fácilmente propuestas relacionadas con ellas, ya que son de mayor nivel de exigencia y complejidad los procesos psicológicos implicados. Para hacer frente a este riesgo debemos hacer un esfuerzo por identificar los saberes o contenidos específicos fundamentales asociados a su adquisición y utilización. Encontrar metodologías activas que favorezcan la interacción entre el alumnado, la integración social, la capacidad de comunicarse, compartir y colaborar. Se trata de crear entornos seguros. La puesta en marcha de un aprendizaje lo más significativo y funcional posible, con un planteamiento metodológico variado, que desarrolle sobre todo en el alumno la capacidad de saber hacer, es decir, de aplicar los conocimientos adquiridos para resolver los problemas de la vida profesional y personal. Enseñar competencias implica utilizar formas de enseñanza que conecten con los alumnos y les permitan encontrar sentido a lo que aprenden. Saber proporcionar a los jóvenes aquellas herramientas con las que puedan dar respuestas a situaciones, conflictos y problemas de la vida real, es un requisito fundamental en la enseñanza de las competencias. Para ello, resultará fundamental crear espacios de aprendizaje cercanos a la realidad social, próximos al alumno, que le permita conectar más fácilmente con sus inquietudes e intereses. A la hora de elegir una práctica docente debemos escoger de manera estratégica la metodología que permita poner en juego todo lo que la competencia implica

¿Por lo tanto qué hacemos en el día a día en relación con la metodología de trabajo?

v   Pensar tareas insertas en un contexto de aprendizaje
v   Plantear el trabajo a partir de situaciones-problemas reales o ficticios
v   Tratar de ser flexibles en la organización temporal y espacial para adaptarlos al trabajo a realizar
v   Implicar a los alumnos en los procesos de búsqueda, estudio, experimentación, reflexión, aplicación y comunicación del conocimiento
v   Enseñarles a investigar, basándonos en la realización de proyectos o centros de interés
v   Trabajar en forma colaborativa
v   Utilizar las TIC
v   Poner a la lectura como herramienta fundamental

Relacionadas con la evaluación:
ü         Evaluar competencias requiere plantear situaciones-problema, mejor cuánto más semejantes sea el entorno de evaluación al real, que permitan la puesta en marcha de procesos multidimensionales en el alumno para lograr una  respuesta
ü         Conocer el grado de dominio que el alumno ha adquirido de una competencia en estas situaciones problemas es una tarea bastante compleja, ya que hay que disponer de los medios de evaluación específicos para cada uno de los componentes de la competencia. Sin embargo, como dice una máxima en educación “dime cómo evalúas y te diré qué, cuánto y cómo aprenden tus alumnos y alumnas”

¿Y qué hacemos con esto? ¿Cómo evalúo competencias?

v   Tener claro que una misma competencia la puedo evaluar desde diversas materias.
v   Realizar una evaluación sumativa para garantizar el aprendizaje permanente.
v   Saber que para evaluar requiero de diferentes situaciones, técnicas e instrumentos: -  Observación (trabajos individuales, grupales, actitudes)
                            -  Portafolio (producciones de los alumnos, sus trabajos e ideas)
                            -  Evaluaciones orales o escritas
v   Autoevaluación de los alumnos

Algunas señales de que el alumno aprendió competencias básicas

v   El alumno debe poder integrar los conocimientos y las destrezas.
v   Debe poder dar respuestas complejas y creativas.
v   Podrá reestructurar lo aprendido para afrontar un nuevo problema.
v   Deberá poder responder a la situación o simulación propuesta.

Para ir terminando esta reflexión falta decir que este modelo de enseñanza, sobrepasa el trabajo del aula, ya que no afecta únicamente al diseño de las áreas de aprendizaje, sino que también implica un cambio en la organización escolar, ya que ésta contribuirá también a la adquisición de las competencias básicas. Las normas internas de los centros, las instalaciones de que dispongan, la organización de la biblioteca escolar, las actividades extraescolares, la necesidad de tutorías, la disponibilidad de recursos... todo ello debe estar orientado a facilitar el desarrollo de estas competencias.

Asimismo, la labor del profesorado es fundamental para alcanzar los objetivos marcados por las competencias básicas que, además de los cambios que implica en el modo de enseñar, deberán evaluar a los alumnos no sólo por los conocimientos adquiridos, sino en la medida que estos han contribuido a la adquisición de las competencias y deben enfocar la acción tutorial a este objetivo, orientando y estimulando de manera personalizada el proceso de aprendizaje de los alumnos.

¿Todo un desafío, no...? 

jueves, 1 de marzo de 2012

Machinarium

Machinarium comienza en un mundo contaminado y poblado de máquinas, en una ciudad de chatarra.
Un pequeño robot debe ir reconstruyéndose y superando numerosos obstáculos. El juego debe ajustarse a una relativa libertad de movimientos y a una serie de objetos que se nos presentan para combinar y usar de manera conveniente. El juego avanza como una serie de rompecabezas que hay que resolver.
Una de las cosas que más se pueden notar en Machinarium es que éste no contiene diálogos escritos entre los personajes. El juego usa un sistema de globos de diálogo animados para la comunicación entre los personajes.
También se usa un mecanismo de pistas, de manera que el jugador puede recibir una pista por cada nivel, que le indique qué tiene que hacer para progresar en el juego. Sin embargo, cuanto más se avanza en el juego, las pistas se vuelven más complicadas.
¡Algunas claves a tener en cuenta para comenzar a jugar!

ü  Observar con mucha atención el comienzo de cada pantalla.

ü  Prestar atención a los objetos que se distinguen del resto por tener color o brillo.

ü  Tratar de identificar cuál es el objetivo que desea alcanzar el robot y ver de qué manera, con los objetos que cuenta y con los movimientos que se le permite efectuar, podrá lograrlo.

ü  Estar atentos a los gestos y movimientos que realiza el robot (negar con la cabeza, levantar los hombros, dar vuelta la cabeza)

ü  Usar las ayudas que nos presenta cada pantalla.

¿Qué estás esperando? ¡Comenzá a jugar!

lunes, 27 de febrero de 2012

Proyecto 1a1 Sarmiento


1a1 Sarmiento es una experiencia pedagógica piloto llevada a cabo en el colegio Nº2 Distrio Escolar 1, Domingo Faustino Sarmiento, de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Esta escuela se encontró equipada de un momento para otro, de 1 netbook por alumno en las aulas de 2° a 5° año del nivel secundario, a través del Programa de Inclusión Digital, “Conectar Igualdad”.
Tanto directivos como profesores, debieron prepararse para enfrentar semejante desafío. Por supuesto, hubo quienes se vieron atraídos por la idea, y quienes no.

No se puede negar que todas las posibilidades de aprendizaje que proponen las netbooks en el aula, para ser realidad, tienen su contra cara de ineludible exigencia: cambian el aula y sus dinámicas, para los docentes es necesario apropiarse de nuevas herramientas, lograr nuevas habilidades para así rediseñar sus prácticas.

Luego de haberme interiorizado en la propuesta y en el desarrollo de este proyecto ambicioso, a cargo de Alejandro Piscitelli, director del mismo, no me quedan dudas de los muchos beneficios de la integración de las TIC en el aula, así como también de las grandes dificultades a la que todo docente se enfrenta.
Es muy interesante que conozcan la página del proyecto, 1a1Sarmiento, y que se “metan” en cada uno de los archivos para conocer a fondo el proyecto y observen el trabajo de los alumnos y de todo el equipo de profesionales que lo llevaron a cabo.
Me voy a detener en los puntos fuertes de este proyecto:
Ese 1a1 que respecto a las netbooks quiere decir una computadora por alumno, respecto a los vínculos de aprendizaje quiere decir cuerpo a cuerpo. Aprender del otro, con el otro, directamente. Las netbooks permiten esta modalidad de personalización del aprendizaje tanto en el aula como de manera virtual: uno puede conseguirse ayuda para aprender cuerpo a cuerpo, a distancia (que se convierte en otra manera de esta cerca).
ü    Actitud 2.0 – Alejandro Piscitelli observa un cambio de actitud de docentes y alumnos, que permite otra dinámica de la relación de poder alumno/docente/institución, dejando atrás la dictadura de la enseñanza para dar paso a la democracia del aprendizaje.
ü    Se observa un excelente nivel en la planificación de cada uno de los proyectos presentados a los alumnos para trabajar en las distintas áreas.
ü    Apropiación por parte de los alumnos y los docentes de competencias digitales y uso creativo de las máquinas y de las nuevas tecnologías, que contrarian las visiones que suponen que el desarrollo de estas competencias van en detrimento de otras como la lecto-escritura y la numeración básica.
ü    Uso de diferentes lenguajes.
ü    Uso de las redes sociales para apoyar el trabajo colaborativo, la discusión y el intercambio de ideas. (Otro uso de Factbook y Tweeter)
ü    Alumnos sumamente atraidos hacia este tipo de trabajo poco convencional, y teniendo en los docentes a “aliados” en una nueva forma de aprender (nuevo contrato pedagógico)
ü    No hay transmisión directa de contenidos, sino que los alumnos los van incorporando a través de trabajos por proyectos.
ü    Proyectos atravesados por contenidos escolares significativos y no sometidos a la prescripción curricular.
ü    Se potencia el trabajo colaborativo, favoreciendo ejercer diversos roles
ü    Socialización permanente de las producciones de los alumnos en sus propios blogs.
ü    Se estimula la autoevaluación al ser críticos de sus propias producciones.
  Animémonos a comenzar a integrar en nuestras prácticas a las TIC, obviamente que nos veremos muchas veces desanimados y desalentados, pero unámonos a otros profesionales que deseen que el cambio se produzca en nuestras aulas.

domingo, 15 de enero de 2012

¿Hacia una educación sin escuelas?

                              En el futuro la educación no se hará en escuelas presenciales.
                                                              
“La escuela es una institución del segundo entorno y especialmente diseñada para educar a personas que viven en contextos de cambio intrageneracional” (Gordillo – Galbarte).



Nuestros sistemas educativos están en crisis.

Las nuevas lógicas derivadas del desarrollo de las TIC, están interpelando diariamente a nuestras escuelas. El avance de la enseñanza virtual, está poniendo en duda la necesidad de su existencia.
La institución escolar de la modernidad está en permanente tensión en estos tiempos posmodernos.

¿Es posible la educación sin escuelas?

A mi criterio, ¡claro que no! La escuela no es sólo un lugar de transmisión de conocimientos, sino también un lugar clave para la socialización. Y los docentes somos necesarios para acompañar a los niños / jóvenes en el desarrollo de todas sus potencialidades. Las TIC deben acompañarnos, pero jamás sustituirán a la escuela.

Debemos reflexionar sobre la nueva función educativa de la escuela en los tiempos de las TIC.
Debemos promover un nuevo contrato educativo entre lo escolar y lo digital, para que las nuevas generaciones sean las principales protagonistas